¿QUIÉN ES MÁS IMPORTANTE?
En cierta ocasión, un gran maestro de Atenas estaba sentado en la playa con sus discípulos. Era una tarde fresca y agradable, y la brisa del mar soplaba en la playa. Las enormes olas chocaban contra la orilla, como si aguardaran la invitación del maestro para unirse al grupo. Las aves posadas en los árboles cantaban alegremente y también daban la impresión de querer unirse a la importante reunión.
- Y sin embargo, Él no puede ser tan importante - continuó el maestro -. Por lo tanto, Promuses, si Dios se encuentra allí dentro de tu corazón, siempre y cuando seas atento y dedicado hacia Él, tú eres el más importante.
Ajayakumar K. . Posibilidades. México: Editorial Diana.
En cierta ocasión, un gran maestro de Atenas estaba sentado en la playa con sus discípulos. Era una tarde fresca y agradable, y la brisa del mar soplaba en la playa. Las enormes olas chocaban contra la orilla, como si aguardaran la invitación del maestro para unirse al grupo. Las aves posadas en los árboles cantaban alegremente y también daban la impresión de querer unirse a la importante reunión.
Los discípulos plantearon diversas preguntas a su maestro quien, como era usual, estaba en un estado mental feliz y relajado. Escuchaba cada una de las preguntas con paciencia y las respondía de manera sencilla y directa.
- Maestro, ¿quién es el más importante? - preguntó Promuses, uno de los discípulos. El maestro lo miró y sonrió de manera intrigante mientras se preparaba para responder a la pregunta de éste.
- Promuses, ¿observas el vasto océano que hay frente a nosotros? Todos los seres vivos de la tierra necesitan agua, y el mar es la fuente de toda el agua. Es tan vasto, que se requerirían muchos meses para atravesarlo de uno a otro lado. Favorece a una variedad muy amplia de criaturas y plantas. ¿No crees que es algo grandioso?
- Sí, maestro, es muy grande - replicó Promuses.
- Pero este amplio mar es tan sólo una parte de la Tierra, que a su vez contiene al océano junto con sus criaturas y plantas. Además de ellos, muchas otras especies habitan también la Tierra. Por lo tanto, la Tierra que contiene todo esto, sin duda es más importante que el mar.
- También eso es cierto - asintió Promuses.
- Por otra parte, sin importar qué tan grande sea la Tierra, no puede existir sin el Sol. Por lo tanto, el Sol es más importante que la Tierra.
El maestro miró a Promuses, quien tras escuchar todas estas reflexiones se sentía asombrado por su profundidad.
- Si miras al cielo, que es tan amplio y contiene la Tierra, al Sol y a todas las estrellas, sin duda pensarás que es el más importante de todos ellos, porque si no hubiera cielo, todo eso no existiría.
El maestro prosiguió después de un breve silencio.
- Pero si consideras a Dios, la grandeza de todo esto es nada. Él creó todos los elementos en siete días. Por lo tanto, la creación no puede ser más importante que el propio Creador, de modo que Dios es más importante que todo esto.
El maestro hizo una pausa y miró a Promuses, quien estaba algo confundido acerca de lo que el propio Creador, de modo que Dios es más importante que todo esto.
- Y sin embargo, Él no puede ser tan importante - continuó el maestro -. Por lo tanto, Promuses, si Dios se encuentra allí dentro de tu corazón, siempre y cuando seas atento y dedicado hacia Él, tú eres el más importante.
Ajayakumar K. . Posibilidades. México: Editorial Diana.


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